El día había comenzado - Liam -

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El día había comenzado - Liam -

Mensaje por Áine McArdle el Sáb Jul 07, 2012 9:19 pm

El día había comenzado muy bien para mi, me había levantado temprano y vi que Ella estaba dormida, me di una ducha bastante rápida y me puse lo primero que encontré en mi ropero, agradecía que este estuviera limpio, ya que no había tenido tiempo para mandar a lavar algo de ropa, escuche ruidos en la cocina mientras me vestía – Ella, no vayas a dejar las cosas fuera del frigorífico – le grite mientras me ponía aquellos jeans y una camiseta sobre mi cuerpo mire el reloj, no podía creer que el tiempo pasara tan de prisa – Ella, no creo que alcance a dejarte en la universidad, te dejare dinero para el autobús- Salí colocándome las botas sobre aquellos vaqueros , cruce la habitación y mi hermana me observaba realmente mal, pero no iba a dejarle las llaves del automóvil mientras yo iba llegar tarde al trabajo, además la ultima vez que ella había tomado el coche, lo había chocado y no estábamos para esos gastos – no me mires de esa manera, no es mi culpa, además se me ha hecho tarde, gracias por el desayuno- tome el vaso de jugo sobre la mesa y lo bebí con rapidez, y tome con mi mano una de los pancakes que ella había preparado, la mordí y mi cara le demostró cuan mal cocinaba, pero se le agradecía, al parecer esta vez mi hermana parecía querer ayudar, no me reto mas y salí de casa, iba casi corriendo, baje corriendo las escaleras mientras buscaba en mi bolso las llaves del auto y me aseguraba de dejar las del departamento en el compartimento pequeño, ya que siempre las perdía, aun no me acostumbraba a las ciudad y su estilo de vida, era muy diferente al que llevaba en Filadelfia.
Subí al auto y conduje con cuidado pero con gran rapidez para llegar al hospital, hubo trafico, pero como buena conductora que era, alcance a pasarme unos cuantos semáforos en rojo y me le metí a un par de autos, habían dejado demasiado espacio así que simplemente lo aproveche, cuando al fin llegue a Norwood baje con gran rapidez pues ya casi era la hora de entrada y estaba a minutos de llegar tarde era algo que no me gustaba, tenia que llegar a la hora, corrí por todo el estacionamiento hasta llegar a las puertas de Norwood, cruce y busque mi credencial dentro de mi bolso, pero en vez de sacarla termine con el pan cake en la mano – No puede ser- busque el bote de basura y lo tire allí, no podía creer que fuera tan descuidada, nada mas faltaba que las llaves las hubiera dejado dentro del coche, en cuanto este pensamiento llego a mi cabeza toque las bolsas de mi pantalón y no estaban allí, pero ya era tarde no podía buscar, y si lo hacia perdería mi tiempo, encontré la credencial y ponche, pase a los vestidores para dejar mi bolso, mi mano aun olía al desayuno que había preparado Ella, me reí al pensar lo cómico que había sucedido todo esto, me puse aquellos pantalones azules y aquel camisón que le hacia color, después de colocarme la bata, respire profundamente me sentía aliviada de que ya estaba en el trabajo. Cuando me presente ante mi residente era evidente que había llegado mas tarde que los demás así que me tocaba el trabajo sucio, ser interno apestaba pero cuando realmente querías algo no importaba lo que tuvieras que hacer para llegar a cumplir tu meta.
Tu, consígueme un café dijo la voz de mi residente mientras me apuntaba, sonreí y asentí con la cabeza, me gire sobre mis talones y fui en búsqueda de aquel café, detestaba ser la mandadera de los residentes, pero en muchas ocasiones te trataban así, tal vez para convencerte de desistir, pero no lo haría, yo iba a hacer lo que fuera por lograr ser una cirujana. Le entregue el café, había tardado quince minutos en ir por el y traérselo pero esta se molesto, no sabia cual era la razón de su molestia y no me importaba, lo que si me hizo que frunciera mis cejas fue cuando tiro el café al suelo como si fuese una niña pequeña haciendo su berrinche McArdle, limpia eso esa voz retumbo en mi cabeza y me di media vuelta para ir en busca del trapeador, así lo hice limpie la porquería que se le había ocurrido hacer, y fue entonces cuando me dijo que era lo que me tocaba. Por cierto, en la Morgue necesitan gente eso era mentira, sabia que solo se quería deshacer de mi, asentí con la cabeza y me lleve el trapeador de regreso de donde lo había tomado. Una vez ya en la Morgue la chica encargada del lugar me dijo que hiciera lo que quisiera puesto que tenia algo importante que hacer, que si llegaba algún cadáver simplemente lo etiquetara y lo colocara dentro , también que tenia que esperarla para poder hacer la autopsia o algo por el estilo. En definitiva no había nada que hacer, así que jale una silla y me senté, tome una revista de las que ella tenía ahí y comencé a ojearla.
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Re: El día había comenzado - Liam -

Mensaje por Liam D. O'Donnell el Dom Jul 08, 2012 5:00 am

Lo bueno de vivir solo en un apartamento era que tú te ponías tus propios horarios para limpiar, cocinar, comprar... Para la gente normal le podría parecer algo solitario, pero yo lo prefería así. Ya me juntaba con mucha gente en el hospital y necesitaba descansar de la sociedad y de todas sus tonterías. Suspiré cuando me puse el uniforme de celador y me colgué mi mochila negra sobre la espalda. La noche anterior había llegado a las cinco de la mañana por culpa de las enfermeras, que como venganza, me habían entretenido con trabajo y más trabajo. Creían que así me callaría, que dejaría de decirles las verdades, pero no sería así. ¿Se le podría llamar a aquello censura? Sí, podría ser que sí. A las enfermeras les molestaba bastante que un simple celador se metiera con su aspecto físico y su forma de trabajar.

Cogí el autobús y en poco minutos llegué al Norwood Hospital. Dejé mis cosas y hablé con las enfermeras (que suerte, no eran las mismas que las de anoche), bostecé un par de veces a causa de lo poco que había dormido y me dieron el trabajo de la mañana. Mientras leía las instrucciones, me dirigí hacia la cafetería para pedirme un café expresso y algo de bollería, para ver si conseguía despertarme. Me senté solo en una barra, mientras pasaba las hojas y hojas. Me di cuenta entonces que aquello no era lo que tenía que hacer, eran informes médicos sobre pacientes y yo era un simple celador, no un médico. Me dirigí de nuevo a las enfermeras y les dejé los papeles algo molesto, sugiriéndoles que el uniforme de un celador y un médico no era el mismo, que se mirasen las dioptrías y que a ver si ellas iban a ser las daltónicas y yo no. Al fin, me dieron trabajo para hacer (no podía estar quieto).

Me mandaron a recoger un paciente que había fallecido para llevarlo a la morgue. Tragué saliva al ver que había sido un niño, ¿causas de la muerte?, mejor no saberlas, así se haría más fácil el traslado. Podía parecer que yo era un insensible, y en parte así era, pero con los enfermos... los enfermos quizás sacasen la mejor parte mí. Llevé la camilla con el cuerpo inerte de aquel niño de diez años hasta la morgue. Entré de espaldas para poder abrir las puertas antes, quizás para no molestar el cuerpo muerto del niño, por respeto. Esperaba encontrarme con la chica encargada de siempre, pero no, ahí estaba Áine, una de las internas con las que había hecho muy buenas migas. Era extraño que estuviera en aquel lugar, la miré desde atrás y carraspée para llamar su atención. Era simpática, con máscara, pero... sí, era de las pocas personas que hacía que me portase más correctamente.

-¡Áine! ¿Qué es lo que ocurre? ¿Ahora te van los muertos? -solté a modo de broma. Seguramente el "majo" de su residente la había mandando ahí a modo de castigo, no era la primera interna que me encontraba en la morgue.


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Re: El día había comenzado - Liam -

Mensaje por Áine McArdle el Dom Jul 08, 2012 1:36 pm

Hasta para castigar a los internos les hacia falta algo, el estar aquí en la morgue no me parecía un castigo, al contrario, me quedaba en paz y silencio, allí estaba con mi espalda recargada sobre la pared, pues la silla que había tomado era mas que un banco, mis pies estaban sobre una mesa vacía y la revista sobre mis piernas, venían muchos artículos médicos y por esa razón estaba tan entretenida, hojeé una vez mas y estuve a punto de quedarme dormida, mis parpados parecían estar muy pesados y casi no podía contenerlos abiertos, metí la mano a mi bolsillo y saque el iPod, no me iba a dejar vencer por el sueño así que coloco cuidadosa y estratégicamente los auriculares dentro de mis oídos u acomode el aparato cerca de mi pecho, ¿Por qué los ocultaba a la vista de todos? Muy fácil, no quería que me llamaran la atención por no estar pendiente, y aunque esta no fuera mi área, estaba encargada, pues era la única alma viva en ese sitio. Seguí leyendo aquella revista con artículos bastantes interesantes, pero esta vez me encontraba muchísimo mas despierta, ya que gracias a la música, estaba entretenida, mis pies se movían al compas de la música y si seguían sobre aquella mesa metálica donde se colocaban los instrumentos. Mi localizador sonó, pero me di cuenta mas que nada por la vibración que sentí en mi cadera, lo tome entre mis manos, era una emergencia para los demás, para mi no pues mi residente me había mandado a la banca, si me encontraba molesta por esta situación pero mi castigo era “justo” ya que fui yo la que había llegado tarde y esperaba que nadie lo notara, claro que mi residente era un poco mas vivaz que otros que me habían tocado.

Guarde el localizador de donde lo había tomado, colocado en el pantalón, cerca de mi cadera, en cuanto vi que aquellas puertas que estaban frente a mi di un gran salto, ¿emoción? Claro tenia que serlo y aparte un poco de susto por tomarme por sorpresa, apague con rapidez mi IPod y saque los auriculares de mis oídos, solo miraba la espalda de aquel hombre que traía consigo un cuerpo, si unos pasos al frente para ayudarle a meter aquella camilla y colocarla cerca de la mesa de metal que se encontraba mas al fondo de aquella enorme habitación, cuando me acerque y coloque mis manos sobre aquella camilla salude con media sonrisa a Liam, era un chico bastante agradable, desde que había llegado aquí, tal parecía ser el único con el que mejor me llevaba – Claro Liam, ¿no sabias que soy necrofilica?, por eso estoy aquí- pocas veces utilizaba frases sarcásticas pero esta vez me pareció divertido hasta que vi que el cuerpo frio que traía aquí era de un pequeño, se noto el cambio en mi rostro y lo llevamos hasta dentro cerca de la camilla metálica, uno, dos tres , resonó por lo largo y ancho de aquel lugar y cambiamos el cuerpo de lugar, lo cubrí con aquella sabana blanca hasta el rostro – ¿Qué le paso?- le pregunte y después sacudí me cabeza puesto que me di cuenta de que no le había saludado, abrace a Liam y le di un beso sobre la mejilla – siento ser olvidadiza y no saludarte pero estando acá abajo, olvido que se saluda a los mortales- fue una ocurrencia que se me dio por decir y lo jale lejos de aquel cuerpo pues tenia ordenes de no comenzar hasta que la encargada regresara, mi mano le había tomado del uniforme y lo lleve hasta la entrada, me recargue sobre la pared y observe a Liam.

- Dime que tienes un rato libre y te quedaras a hacerme compañía, como haz de imaginar estoy aquí castigada- eso estaba claro, estaba de mas que se lo dijera pero bueno cuando estaba delante de muchas personas solía hablar de todo, y a la vez de nada, todo por mantener aquella mascara de la cual me había apropiado ya hace muchos años, coloque ambas manos sobre mi espalda y me quede mirando a aquel hombre que estaba frente a mi.
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Re: El día había comenzado - Liam -

Mensaje por Liam D. O'Donnell el Dom Jul 08, 2012 3:50 pm

-¿Necrofílica? Vaya, es la primera noticia que recibo. Lo llego a saber antes y me suicido antes para... ya sabes... -moví las cejas de forma sugerente. Por supuesto que Áine, la interna de trauma me atraía físicamente, pero era solamente eso, esas extrañas maneras de coquetear por mi parte y poco más. Coloqué la camilla al lado de la mesa para poder mover el cuerpo, para que los encargados lo guardaran, para que no lo volviera a ver. Cerré los ojos aguantando la tristeza que sentía al tener que llevar a un niño tan pequeño, fallecido, a un lugar como aquel. Me recompuse con suma facilidad debido a los años de experiencia y le sonreí-. Ni lo sé ni lo quiero saber. Así es todo más fácil, supongo que tú lo sabrás mejor que yo, querida -en cierto sentido no tenía por qué ser así. Yo conocía a muchos pacientes, había charlado con muchos de ellos. Por suerte, algunos sobrevivía, por desgracia, otros acababan en aquel lugar.

Respondí al abrazo de Áine algo encogido, ya que odiaba aquellas muestras de cariño, pero tampoco quería apartar a Áine así de golpe. No me molestaba su presencia (la mayoría de veces). Le di unos toques en la cabeza de Áine ya que era algo más alto que ella y le sonreí bastante tranquilo.

-La próxima vez me saludas con un beso y así estaré más contento y te perdonaré -puse los morros a modo de broma pero enseguida los aparté. Desde lo ocurrido con... ella... no había tenido nada serio, algún rollo de una noche. No me sentía preparado ni capaz para afrontar una relación seria y más besos con conocidos míos. Siempre eran desconocidos, siempre. Suspiré algo cansado. No lo estaba por el esfuerzo de haber tenido que llevar la camilla desde la planta de pediatría hasta la morgue, simplemente estaba cansado de esas situaciones tan horribles que tenía que presenciar. Pero bueno, había que ser fuerte, fuerte para aguantar lo que estaría por llegar. En fin, al parecer Áine quería secuestrarme porque se sentía terriblemente sola por culpa del castigo de su residente. Sonreí bastante irónico y señalé mi alrededor-. ¿No ves cuanta compañía tienes? Muchos necrofílicos te envidiarían ahora mismo. Aunque... ¿se puede saber que has hecho esta vez para acabar en la morgue? Ten cuidado, como tu residente te coja más manía te veo fregando los vómitos como hago yo mi día a día -porque ese era el trabajo del celador, llevar las camillas, limpiar y hacer las guardias. Por suerte para mi amiga, no me habían dado más trabajo así que-. sí, creo que me puedo escapar hasta que venga la encargada de todo ésto... -me rasqué la cabeza y dije al fin-. ¿Cómo llevas todo?


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Re: El día había comenzado - Liam -

Mensaje por Áine McArdle el Mar Jul 10, 2012 1:23 pm

¿vaya broma? Negué con la cabeza ante lo que Liam decía, y a pesar de que el movimiento de sus cejas, mas que sugerente fue gracioso, mantuve aquella sonrisa en mi rostro como tal, solo una pequeña mueca en mi rostro era lo mas parecido a una sonrisa, si había sido divertido, pero con el no mantenía todo el tiempo mi gran y fingida emoción o mi falsedad, sentía que no era necesario.- buena jugada- fue lo que vino a la mente, los coqueteos que ella podía hacer, en ese momento eran bastantes pero no le agradaba el lugar por lo tanto no se sentía cómoda para coquetear, Áine McArdle no iba a responderle a Liam en aquel momento, menos en presencia de aquel cuerpo, el de un pequeño, desde que estaba trabajando como Interna veía cada cosa, ya no se aterrorizaba como la primera vez, pero aun no podía sostener su mirada ante aquellas situaciones, era difícil, pero era el camino que había elegido por esa razón, seguía allí a pesar de las cosas que miraba cada día.- la verdad, no todo es mas fácil, solo aprendes a esconder bien tus sentimientos y a lidiar con ellos, es mas un apartarlos de momento, pero por la noche vienen y te cazan- comente mientras le ayudaba a posicionarlo en la otra mesa, donde pertenecía. Ese pequeño y frio cuerpo le haría compañía a otros tantos que ya estaban en el lugar esperando ser etiquetados, y archivados, ser de la Morgue me parecía un trabajo bastante difícil, pero sobre todo frio, trabajar con cuerpos sin vida, buscar la razón de su muerte, estar sola acá abajo solo con los muertos, no me parecía un trabajo bueno, si, era digno, y era un trabajo, pero yo sola no podría estarlo.

Una vez que el cuerpo fue colocado donde pertenecía >> por el momento << Áine se había acercado a saludar a Liam se rio un poco por la reacción de este, pues sabia claramente que el muchacho no era de los que disfrutaban de las muestras de afecto, pero en cuanto me aparte de el fruncí las cejas al sentir aquellos pequeños golpes en la cabeza, los cuales detestaba, me desesperaba horriblemente que alguien golpeara mi cabeza, por mas delicado que fuese el toque, lo detestaba y no reparaba en mostrar mi enojo en mi rostro, pero este se borro de inmediato ante las palabras de Liam – ¿Quién te asegura que abra una próxima vez?- respondí de inmediato, tal vez ese abrazo y beso fue porque el estar sola allí abajo era incomodo y el verlo… no había que dar mas explicaciones, todo estaba bastante claro por ese lugar, las palabras salieron de sus labios y me limitaba a observarle de reojo, pues tenia que preparar las cosas para cuando llegara la chica de la Morgue – lo bueno que en este sitio no hay tantos necrófilos, así me dejan disfrutar mas a mi de esta compañía- conteste sonando bastante segura de lo que decía, a pesar de que fuera una vil mentira, de inmediato volví a responder- ¿siempre tengo que ser yo la que haga algo? Mi residentes es una narcisista que solo piensa en ella y su carrera, no se preocupa en ensenarnos, y eso me da igual porque puedo aprender de otras maneras, y si me mandara a limpiar vómitos lo haría gustosa, porque te quitaría tu trabajo- me solté riendo y mi carcajada retumbo en aquel lugar.

Cuando le había preguntado si tenia un momento libre era porque detestaba estar aquí abajo, solo con la compañía de los muertos, los cuales no hablaban, no decían nada y esperaba que así se quedaran, el accedió a acompañarme así que le hice señas para salir de aquella zona donde estaba la mayoría de los muertos, nos colocamos cerca de la puerta de entrada y gire los ojos ante su pregunta, el , sabia que no le iba a contestar sobre como iba todo, el sabia que mi respuesta seria la siguiente – Bien, todo va bien, nada que no pueda manejar- claro que la vida de la chica era todo un caos, con su hermana, quien prácticamente la volvía loca cada segundo que estaban juntas.


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Oh kid I've heard his all before, Dont waste your time, dont be so sure, I've seen them come, I've seen them go, They thought they'd win, but now they know,

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